Follow by Email

domingo, 23 de junio de 2013

Un segundo te puede cambiar la vida.

Ya ha pasado un mes del accidente de coche que tuve y quedo convencido de que tu vida, puede dar un vuelco en cualquier momento. Les cuento como paso para que se den una idea.
Íbamos mi tío y yo por la M45 tranquilamente por el carril derecho, cuando de pronto sentimos un camión nos dio por detrás haciendo que mi tío pierda el control y nos estrellemos contra el quitamiedos. Suerte la nuestra que ningún coche nos rematara porque quedamos expuestos en medio de la carretera. Salimos del coche y en ese momento no me dolía nada y me sorprendió mi tranquilidad, incluso hablamos con el chofer que reconoció que se distrajo y pude hacer unas fotos. Lo peor vino después, llevar el coche al taller, aunque quedo inservible, ir al hospital, el collarín, los dolores, la rehabilitación, en fin.....
A raíz de esto pude reflexionar, y vaya que tuve tiempo porque me dieron de baja médica más de un mes, sobre cómo es la vida. Apenas tenemos control sobre ella. Iba a ser una o dos muertes absurdas, por un descuido de alguien ajeno a tu vida. Una tontería. Pero una realidad. Alguien muy cercano me dijo: "No era tu hora". Pero vaya susto, los que han tenido un accidente de coche me entenderán mejor. Eso de las pesadillas por la noche es cierto. Dependo del Diazepan para dormir, espero se me quite esa manía.
Pero tengo como norma de vida, siempre sacar algo bueno de lo malo o lo peor.
En este caso comprobar de lo que le puedes importar a la gente. Tengo una ex-compañera de trabajo que todos (si, todos) los días me manda un whatssap, para saber que tal me fue en la rehabilitación.
Amigos que me han llamado, mandado mensajes y preocupándose por mi estado.
Otra ex-compañera, mejor dicho amiga, se apareció en mi casa con una caja de doce libros para no aburrirme. Otro con dos juegos para la Play 3. Otra llego con unas hamburguesas para cenar. Pero era la presencia de cada uno de ellos la que me alegraba el alma. Su interés.
Claro que también hay gente que he echado de menos, pero culpa mía la de no haber sido suficiente buena persona para dejar huella en ellos o quizás están demasiado ocupados en sus vertiginosas vidas como para ocupar su tiempo en un mensaje. No se preocupen, si les ocurre algo, ahí estaré en primera fila para ayudarlos, así me educaron.
Aún estoy recuperándome, eso si, cocino mejor, he leído más libros, cientos de películas, dormir por las noches que para mi es un lujo, ver más fútbol, pero sobretodo esperando volver hacer una vida normal.
Gracias a todos por sus mensajes y llamadas.